Mi afición por el mundo de las cámaras empezó desde pequeño, la videocámara de 8mm de mi padre era objeto de las más variopintas escenas jamás rodadas. Cualquier evento familiar o acontecimiento social eran excusa para filmar. Más tarde ya me compré mi propia videocámara, muy pequeñita, miniDv, que en la época era toda una novedad... Con esa cámara empezé a hacer ya mis primeros pinitos serios, alguna boda familiar o la de algunos amigos.
Y me decidí a dar el primer paso, conocí a mi amigo Antonio (Proimag) que me proporcionó mi primera cámara profesional. Una Panasonic S-vhs que tuvo la gran fortuna de asistir a una preciosa boda en la Ermita de El Rocío (Huelva). Jamás me olvidaré de aquella boda, Miguel, Rocío, un abrazo muy fuerte.
La tecnología avanzaba a pasos agigantados y nos obligó a empezar a trabajar el video en digital. Las cintas Vhs pasarían a la historia....De nuevo Panasonic, con 3 ccd y cintas miniDv. Una cámara de hombro que sin ser nada del otro mundo daba con suficiencia para cubrir los eventos sociales.
Hasta que hace dos años, y con la inminente aparición del video en alta definición, decidí comprar la fantástica JVC GY-HD200.
Muchísimas horas de trabajo delante del pc para manejar con soltura los software más importates de edición, post-producción de video, autorías de dvd.
Poco a poco iré comentando muchas más cosas de todos estos años e iré subiendo imágenes muy especiales.
Agradecer, sin duda, a mi mujer por su apoyo constante durante estos años, gracias a ella puedo disfrutar en la actualidad de esta profesión.
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